Mentalmente comparé su muerte con la de Susy…
El granjero había tenido lo que yo ahora llamo una BUENA
MUERTE: falleció en su casa rodeado de amor, de
respeto, dignidad y afecto”
Elisabeth
Kubler Ross.
Te queremos Piolonchelillo.
... La vida aguarda en el vientre y reclama para sí lo que es su natural posesión: el cariño y el cuidado de unos padres. ... La médula que prende e irriga de sangre nueva y limpia el organismo todo y reclama para sí lo que como botín de guerra le corresponde: la oportunidad de ver crecer lo que llega contra todo pronóstico. ... LA VIDA...
Despues de dos meses intentando encontrar a Nacho, de alguna manera, la que fuera, en Cantabria he decidido volver a Oviedo con mi gente. Seguir en Cantabria con Nora despues de la muerte de Nacho no sólo era para no abandonar el proyecto que habíamos hecho juntos despues de su segundo trasplante, cuando todo parecía ir bien. Quedarme en Cantabria con Nora era tambien una forma de encontrar un nido acogedor formado por sus recuerdos, por el lugar en el que él pasó su infancia y su adolescencia. Creí que estando aquí iba a poder impregnarme de él y poder seguir con mi vida sintiendole cada día. Pero la realidad es muy distinta. Nacho ya no está, y aunque le siento dentro de mi, no le he encontrado en ninguno de los rincones en los que he estado en Cantabria, ni tan siquiera en la playa en la que están sus cenizas. Nacho está en mi corazón, ya para toda mi vida. Y yo estoy muy vacía sin el, porque parte de mi existencia se fue con él el 15 de Diciembre. Asique he decidido que, ya que él se encuentra descansando dentro de mi corazón, nos vamos juntos a Oviedo. Y así, podré olvidarme a menudo, siempre gracias a mis amigs y mi familia, de ese vacío y desamparo que me acompaña importantes ratos todos los días.
Yo he conseguido vivir tranquila con su ausencia, a pesar de que cada día le busco más y más. Y Nora también lo ha conseguido. Papá tenía pupa y por ello se ha ido a un barquito, para no tenerla más. Algunos días Nora tambien dice que su padre está en un globo (creo que lo ha soñado). Durante unos minutos, todos los días, Nora y yo lanzamos un beso al mar y las dos le decimos lo mucho que le queremos. Y si a mi se me olvida me lo recuerda Nora. Es un rato muy íntimo, emotivo, de los tres, y por momentos parece que el mar nos devuelva con sus olas el mismo mensaje.